miércoles, 1 de junio de 2016

Director Albert Serra “avergonzado” de su éxito en Cannes






Casi a su pesar, una de las grandes sensaciones del Festival de Cannes ha sido la película La muerte de Luis XIV del catalán Albert Serra, a quien esa acogida le hace sentir “avergonzado”, pues a él le gusta el exceso de riesgo y eso puede suponer que no se ha arriesgado lo suficiente.
“No solo me preocupa (que le guste a la gente), sino que me siento avergonzado. Me gustan los riesgos y el exceso de riesgo suele salir mal, así que cuando sale bien quiere decir que igual no había el suficiente”, relata en una entrevista con Efe.
Fiel a su reputación de provocador nato y autor de una película que retrata la agonía en su cama del rey Sol, Serra confiesa que le gustaba más “cuando había guerra. Yo soy peligroso, pero me he vuelto inofensivo por lo que veo”.
Pese a todo, reconoce que prefiere que “a los críticos y a la gente que entiende” les guste su película, aunque siga hallando “algo de placer en la violencia de la lucha que se pierde”.
“Pensaba que la gente se escandalizaría un poco, porque es muy repetitiva al final, que si agua, que si gelatina, que si carne, que si otra vez agua… ¡Y resulta que esta vez no! Dicen que les encanta… ¿cómo podía saberlo yo?”, ironiza.
El autor de filmes como El cant dels ocells (2008) o Historia de la meva mort (2012) dio el protagonismo de su película al legendario actor francés Jean-Pierre Léaud, quien a través de gestos y sonidos evoca la agonía del monarca mientras sus cortesanos y médicos se agolpan a su alrededor.
EQUILIBRIO
Albert Serra asume que su filme se enfrentaba al riesgo de no ser demasiado respetuoso, por lo que trató de hallar un equilibrio entre la fidelidad a la historia, pero sin llevarla al extremo. “A mí lo que me interesa son las anécdotas, la verdad histórica me da igual. Lo divertido es lo que la imagen da como jugo”, insiste.